La Fábrica de la Felicidad
Nunca antes había querido escribir sobre la felicidad. Creo que nunca ha creído demasiado en ella siempre ha pensado que la palabra está muy sobrevaluada, se dice que es un sentimiento pero para ella es solo un estado de ánimo, por demás efímero. Una condición, una medida de un supuesto bienestar que puede cambiar en un segundo. Jamás ha pensando demasiado en la búsqueda de la felicidad, ni en como se imagina felizmente en muchos años. Desde hace mucho tiempo esa palabra y su nombre no conviven en una misma oración. Son ya varios años en los que la vida, quizá dios o puede ser que el destino la han llevado en otra dirección, en una que definitivamente ella no controla, o de la que no participa. Pues las decisiones que parecen correctas en el momento, el tiempo se ha empeñado en mostrarle que a la larga siempre ha estado equivocada. Equivocada con todo, incluso con aquello con lo que generalmente uno no se equivoca. La única opción ha sido siempre ser fuerte, ju...